ESTRUCTURA DEL TEMPLO

templo filtroUno de los rasgos arquitectónicos que más llama la atención de la Catedral de Segovia es su esbeltez, imperante en el paisaje segoviano. Con un estilo sobrio, la catedral es la materialización del paso del tiempo y de los cambios de estilo: comenzó siendo románica para acabar siendo una catedral gótica con algunos rasgos de influencia renacentista.

La Catedral de Segovia está compuesta por 3 naves que se disponen formando una planta de cruz latina. Posee, a su vez, capillas laterales, crucero con ábside semicircular en la cabecera, cabecera con girola y capillas radiales. El claustro y la torre componen otras de las partes fundamentales del templo y destaca esta última por su gran belleza y esbeltez.

Las medidas de la catedral, que otorgan al templo una esbeltez dimensional, son las siguientes: 33 metros de altura, 50 metros de ancho y 105 metros de longitud. Las cubiertas se cierran con bóvedas de crucería. La Catedral de Segovia puede considerarse la hermana menor de La Catedral de Salamanca. A continuación, algunos de los elementos exteriores e interiores más relevantes de esta catedral, que cierra el capítulo del gótico en España.

ábside

El ábside

Es uno de los elementos referentes. Este está acicalado por contrafuertes y por pináculos. Los pináculos corresponden al estilo del Gótico Florido. De piedra caliza, dichos elementos rodean la gran cúpula. El ábside linda con la Judería Vieja, barrio que sobre el Siglo XII fue habitado por la comunidad hebrea hasta el 1492 con su expulsión.

La girola

Situada en el exterior, está aderezada con una gran serie de pináculos de tracería gótica.  A su vez, en su interior, la girola se flanquea por siete capillas. El diseño de la girola corresponde a Juan Gil de Hontañón (1480-1526) que planteó una cabecera con girola de cinco capillas radiales, pentagonales, y dos cuadradas al principio. 

A Juan Gil de Hontañón le sucedió su hijo, Rodrigo Gil de Hontañón, que a su muerte, en 1577, ya se había finalizado el trazado de la girola con sus capillas hasta la cornisa y las ménsulas. Se inició una nueva fase que se encargó de cerrar las bóvedas y fueron varios los arquitectos contratados, entre los que destacan Rodrigo del Solar (1590-1606) y Pedro de Brizuela (1607-1632).

Los últimos tramos de la girola fueron cubiertos ya en 1671, bajo la supervisión del maestro Francisco Viadero, mientras que sus capillas se cerrarían con unas rejas de madera talladas entre 1684 y 1690.

En la construcción se respetaron las trazas primitivas por lo que podemos percibir en las claves y en el perfil de la nervadura la impronta del siglo XVII.

Algunos diseños rococós, enmarcados en nervaduras doradas, muy variados, cubren por completo los plementos y otorgan un aire alegre, festivo y ligero al circuito de la girola. Ello favorece una marcada diferencia con la sobriedad arquitectónica.

Puertas

La catedral posee 3 puertas:

  • La Puerta de San Geroteo: Su nombre hace referencia al primer obispo de la Diócesis de Segovia, San Geroteo, cuya escultura preside esta portada. La escultura es fruto de Manuel Pacheco, de finales del siglo XVIII. Esta puerta se encuentra en el brazo sur del crucero.
  • La Puerta de San Frutos:
    Esta portada requiere especial atención, ya que, entre otras características destacables, es la entrada habitual a la catedral. Así mismo conviene destacar que está dedicada a San Frutos, patrón de la ciudad.     puerta san FRUTOS
    Situada en el lado norte del crucero, desemboca en la Plaza Mayor de Segovia. Podemos definir la historia de la construcción de esta puerta como un “asunto un tanto complicado” en las propias palabras del maestro de obras de la catedral, Martín Ruíz de Chertudi. Corría el año 1579 cuando Chertudi comienza a construir la puerta, comenzando así un proceso creativo que se podría caracterizar mayormente cómo arduo y largo. La creación no solo conllevaba la puerta sino también el crucero, había que levantar gran parte del brazo norte del crucero y abovedarlo. Todo ello supuso un proceso creativo de 30 largos años. Chertudi se desvincula de la construcción de La Puerta de San Frutos en 1589, cuando fue destituido. Siguieron como creadores vinculados Pedro de Bizuela, quien centró su actividad en el crucero; Juan de Mugaguren y García Sánz, entre otros. Esta puerta está compuesta de dos cuerpos: Uno superior y otro inferior. El cuerpo superior está aderezado con dos columnas de estilo corintio, mientras que, el cuerpo inferior está compuesto por cuatro columnas de estilo dórico. Sobre estas se alza un frontón triangular.Una estatua de San Frutos corona el nicho central del segundo cuerpo. Fue diseñada por Pedro de Brizuela en el 1611 y labrada en piedra de granito por Nicolás Gonzáles. A su vez, Juan de la Torre ha reproducido la debatida portada. En planta se disponen los nichos creados para las estatuas de San Valentín y Santa Engracia, hermanos de San Frutos, en color más oscuro y en cuerpo inferior.
  • Puerta de Santa María o Puerta del Perdón
    Rodeada por dos puertas laterales, en la fachada principal de la Catedral- de una sencillez imperante y orientada al Oeste- se encuentra la Puerta del Perdón o de Santa María.
    Las dos puertas laterales menores que la flanquean poseen arcos trilobulados. El arco trilobulado, también llamado Arco trifoliado, se caracteriza por poseer tres lóbulos en su intradós o en su curva interior. A su vez, la escultura de la Virgen de la Inmaculada, obra de Juan Guás, corona la puerta central, en el exterior. La imagen en piedra se sitúa bajo un dosel, sobre una peana. Hacia el mismo exterior se abre, a su vez, un patio cercado con una verja. Pináculos, leones coronados o leones dispuestos con escudos, conforman la vida interior de dicho patio en el que, sobre todo, destacan las armas de los Reyes.

La torre

La joya de la corona, sin duda, de la Catedral de Segovia. Con sus 88 metros de altura, fue, en su momento la mas alta de España con 108 metros. La historia de la creación de la torre se remonta al siglo XVII y está ligada a Juan de Mugaguren. 
La torre vivió una remodelación fruto de un incendio causado por una tormenta eléctrica en 1614. En sus orígenes, en los que poseía un estilo gótico, un chapitel de madera de caoba y de estructura piramidal de origen americano coronaba lo alto de la torre. Todo quedó destrozado por el fuerte incendio, llevando al arquitecto Juan de Mugaguren a modificar la mayor parte de la estructura original de la torre.
El constructor colocó una cúpula de estilo herreriano y un chapitel de piedra, que es el actual. Como dato curioso reseñar, si se observa con detenimiento, las grandes similitudes entre esta cúpula de la torre y la cúpula del crucero. El arquitecto finaliza la obra en 1615.

La esbelta torre levita entre el resto de las iglesias que componen el skyline del cielo segoviano. Supone, para todos los visitantes, un espectáculo visual inmejorable que se complementa con la posible visualización de los 8 tapices que se encuentran en el interior y que representan imágenes de la vida del general romano Pompeyo Magno. Conviene recordar que puede ser visitada tras su apertura en octubre de 2014.

La torre de la catedral se levantaba en ella con una categoría, con una tisura tan perpendicular a la tierra, con tan erecta altura como de gran losa puesta en pie, que pasmaba a quien miraba desde sus pies
R.Gómez de la Serna
El Secreto del Acueducto

Continuando nuestro paseo por las más relevantes partes del templo, llegamos a su interior. En el convergen una serie de capillas, un altar mayor, un coro, un trascoro, un claustro y una vía sacra , entre otros, destacando por su belleza artística algunos elementos artísticos y ornamentales como  las vidrieras y los tapices de la torre.

Coro y Capilla Mayor

La Capilla Mayor, con su consiguiente retablo, así cómo el Coro, constituyen una de las partes mas nobles de la Catedral de Segovia. Estos están unidos mediante la Vía Sacra o la Valla, obra de Antonio de Elorza. En el suelo de este espacio unitivo podemos encontrar distintos enterramientos de los diferentes obispos de Segovia. Destaca, además, en este espacio, un púlpito de mármol que posee imágenes a modo de relieves de los cuatro evangelistas y de la Inmaculada Concepción. Este púlpito barroco se erige sobre un pedestal dónde, a su vez, se encuentran los florones del duque de Albuquerque.

vía sacra

El Coro de la Catedral de Segovia se encuentra situado frente al Altar Mayor y ocupa los tramos tercero y cuarto, respectivamente. Proviene, en su mayor parte, de la catedral antigua y fue obra de los tallistas San Pedro de Palencia y el maestro Juan, su compañero. Los trabajos de tallado comenzaron en 1458 y se prolongaron hasta septiembre de 1462, con la colocación de las sillas destinadas a los Reyes y al Obispo. El coro de la Catedral cuenta actualmente con un total de 116 sillas organizadas en dos niveles. Los entalladores Juan Gil y Jerónimo de Amberes fueron los encargados de colocar esta sillería en el año 1558, tras el traslado realizado desde la catedral antigua, además de labrar ocho sillas nuevas, altas y bajas.

La sillería es de estilo gótico. La decoración es geométrica en los respaldos. En los brazos destacan temas naturales. La sillería alta está aderezada por doseletes dispuestos sobre finas columnas y con tracerías caladas. El respaldo son arcos coropiales que a su vez encierran arcos rebajados sobre larguísimas columnas.

En la silla episcopal destaca el respaldo adornado con el escudo de armas de Juan Arias Dávila, Obispo de Segovia entre los años 1461 y 1497.

Conviene destacar que el doselete que cubre esta silla fue rehecho por Huici en 1789. Este evanista, vecino de La Granja, fue el encargado de terminar la sillería, en el año 1790.

Las sillas destinadas a los reyes se encuentran al lado de la silla episcopal. Estas poseen varios escudos: cuatro de ellos con las armas de Castilla y Portugal; otros cuatro con las armas de Castilla. Todos ellos policromados.

También, poseen estas sillas reales, agudos doseletes coronados, respectivamente, por un heraldo que sostiene el blasón de Castilla y por un león abanderado.La relevancia depositada en la construcción de estas sillas viene dada por la tradición de Enrique IV de asistir a los oficios divinos en el coro.

Llegando al centro del coro encontramos el facistol, atribuido a Vasco de la Zarza en el siglo XVI. Este se asiente sobre un bello pie renacentista .

facistol

Los suntuosos órganos completan el coro. En ellos se disponen dos cajas doradas adornadas con ángeles que, llenando del todo el hueco de la arquería, llegan hasta la clave.

El diseño y confección del órgano de la Epístola es obra de Pedro de Liborna  Echevarría, construido en 1702, fue subvencionado por D. Bartolomé de Ocampo y Mata, Obispo de Segovia entre 1694 y 1699. En 1766 el dorador Santiago Casado doró la caja, realizada años atrás por el tallista Juan Maurat, por lo que había permanecido “en blanco” hasta su asentamiento. En 1795, Manuel Sanz cambió el teclado original por uno de su autoría, así como la composición y disposición de mixturas y registros.

El órgano del Evangelio fue levantado años más tarde, en 1771, por José de Echevarría, nieto de Pedro de Liborna Echevarría, una familia de vital importancia para el desarrollo y mantenimiento de los órganos en la Corte Real durante el siglo XVIII. José de Echevarría también fue el encargado de renovar en 1799 el órgano de la Epístola tras varios cambios efectuados en su estructura y engranaje. Este órgano fue un regalo de D. Juan José Martínez Escalzo, Obispo de Segovia ente 1765 y 1773.

Ya en 1847, José Marigómez de Echevarría, sobrino de José de Echevarría y “Organero del Rey”, sube el diapasón del órgano de la Epístola para igualarlo con el órgano del Evangelio. En 2011, el taller de Hermanos Desmottes finaliza, tras dos años, la restauración del órgano de la Epístola.

Estos dos órganos alcanzan casi los 19 metros de altura y albergan, cada uno, alrededor de 2600 tubos además de otros elementos que hacen posible su funcionamiento, como fuelles, tablones,  formando un conjunto excepcional por su calidad estilística e histórica, además de ser considerados piezas fundamentales para entender la evolución de la música barroca española.

El órgano de la Epístola y el órgano del Evangelio nos revelan el esplendor del que goza la música en la Catedral y que tan unida está a la solemnidad litúrgica.

órganos

Una reja barroca, que fue forjada en Elgoibar (Guipúzcoa) y colocada en 1729, cierra el coro. Esta  fue construida por Antonio de Elorza,  quien también se encargó de la construcción de la Valla o Vía Sacra. Este provenía de una ilustre familia de rejeros a quienes se debe gran parte del resto de las rejas del templo.

El final de la vía sacra da paso a la Capilla Mayor, espacio reservado al Cabildo. Carlos III (1759-1788) fue quien mandó construir el altar actual, con diseño de Francisco Sabatini (1722-1795). Su construcción data del 1768 y terminado en el año 1775 en los talleres del Palacio Real de Madrid.

altar mayor

El Retablo

Está dedicado a la Virgen, a los Santos tradicionales segovianos y al primer obispo. La estructura del retablo se compone de un banco, un cuerpo central dispuesto con cuatro columnas corintias, así como de un ático dónde podemos observar el anagrama de María en una gloria de nubes y ángeles.

La hornacina central la preside la imagen de Nuestra Señora de la Paz, donada, según cuenta la tradición, por el rey Enrique IV a la catedral. Se trata de una obra gótica. Antonio Vendetti recubrió las vestiduras de dicha imagen en plata en el año 1775.

En los intercolumnios nos encontramos las imágenes de los Santos San Geroteo y San Frutos, las imágenes de San Valentín y Santa Engracia, sus hermanos, ocupan el ático del retablo.  Las imágenes de estos 4 santos son obra de Manuel Adeba Pacheco y son de madera estucada de blanco.

En la parte superior, el retablo se cierra con una cruz, en la cúspide, dispuesta entre ángulos. El orfebre Damián de Castro, procedente de Córdoba, creó los seis candeleros de plata y las sacras en 1769. A su vez, el platero José Perez es el creador de las grandes lámparas del Santísimo.

Este retablo fue consagrado el 7 de Septiembre de 1775, al día siguiente, tenía lugar la primera misa. Conviene destacar la gran fama de la que gozó, sobre todo en los círculos cortesanos cercanos a su creador, Sabatini. Este quedó tan satisfecho de su obra que quiso destacarla con mayor luminosidad, dotándola de más luz. Para ello, cambió todas las vidrieras de color de la nave, las retiró y las substituyó por vidrios incoloros en 1794.

A lo largo de la visita a la Catedral de Segovia, los visitantes podrán encontrarse con una serie de capillas, dispuestas en el lado norte, sur y en la girola respectivamente.

Capillas del lado Norte:

Capilla de la Piedad
Capilla de San Andrés
Capilla de San Cosme y Damián
Capilla de San Gregorio
Capilla de La Concepción

Capillas del lado Sur:

Capilla de San Blás
Capilla del Cristo Yacente Capilla de Santa Bárbara
Capilla del Cristo del Consuelo
Capilla de Santiago
Capilla de San Antón
Capilla del Sagrario
Capilla del Cristo de la Agonía

Capillas de la Girola

Capilla de San Pedro
Capilla de San Idelfonso
Capilla de San Geroteo
Capilla de San Frutos
Capilla de San Antonio de Padua
Capilla de Nuestra Señora del Rosario
Capilla de San José
Capilla de San Antón

Sala Capitular

La Sala Capitular fue construida bajo las órdenes de García Cubillas a mediados del siglo XVI.
De una suntuosidad inédita, destaca por su artesonado dorado con el primer oro traído de América. Del suelo, de mármol, se alza un Cristo enmarcado bajo un dosel que preside el epicentro de la sala.


Debajo de esta imagen, que procede de la Capilla de la Concepción, se encuentra el sitial del Obispo del siglo XVI.
Las paredes de esta sala están cubiertas con una serie de tapices tejidos por Geeraert Peemans en Buselas, en el siglo XVII. En ellos se narra la historia de Zenobia, reina de Palmira.
Al lado de la escalera que sube al Museo Capitular, nos encontramos con un lienzo: Carlos V y San Francisco de Borja en Yuste, de Carlos María Esquivel. Se trata de la única pintura de historia existente en la catedral. Corresponde al año 1862.

Una de las piezas que merece la pena destacar es el carro triunfal y la custodia de plata que alberga el museo. Su importancia viene de su utilización en las procesiones de la celebración del Corpus Christi.
La custodia es obra de Rafael Gonzalez (1653-1657). El cerro es del siglo XVIII y es de madera dorada.

La antigua librería, restaurada en 2009, se sitúa en la parte alta del museo, a la que podemos llegar por una escalera del año 1555.

Museo Capitular

museoEl Museo Catedralicio se sitúa en la capilla de Santa Catalina, el cuerpo bajo de la Torre.

Destaca, en el centro, el Sepulcro del Infante Don Pedro de Castilla. Hijo del rey Enrique II, falleció, según la leyenda, al caerse por una ventana del Alcázar en el año 1366.

El Museo Catedralicio alberga diversas esculturas, pinturas y obras de orfebrería de gran riqueza artística e histórica. Estas están dispuestas en paredes y vitrinas. Entre las esculturas destacan una Virgen con el Niño, del siglo XIII y un Cristo Pantocrátor, del siglo XIII .

Pantocrator

En cuanto a las pinturas, podemos destacar, comenzando por la derecha, la tabla de La duda de Santo Tomás (1585), del autor Alonso Sanchez Coello. Una curiosa copia de La fuente de la Gracia, de Van Eyck, puebla también la riqueza del museo.

En la mesa del altar destacan: Misa de San Gregorio de Pedro Berrugete (siglo XVI); el tríptico flamenco del siglo XVI La Virgen con el Niño, con Santa Catalina y Santa Bárbara, obra del Maestro de la Santa Sangre.

Las vitrinas se acicalan, a su vez, con objetos de plata y de uso litúrgico. Conviene destacar que Segovia contó con grandes maestros plateros. En la primera vitrina sobresale una cruz de altar, de cristal de roca, es del siglo XVI.

Junto a ella comparte escenario una sacra de la Consagración que, en forma de retablito, muestra diferentes escenas. Data del año 1575.

En la segunda vitrina podemos encontrar una custodia de plata sobredorada (siglo XVIII), dos cálices de mediados del siglo XVII, un atril de plata del siglo XVIII y un Evangeliario(siglo XV).

La tercera y cuarta vitrina continúan exponiendo objetos de plata con cetros, ciriales, varios cristos de marfil, relicarios y bandejas. Tapices franceses, con escenas galantes decoran el resto de las paredes del museo.

Otra reliquia del museo, no expuesto actualmente, es el Sinodal de Aguilafuente, uno de los primeros libros impresos en España. Data del año 1472.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s