Los órganos de la Catedral de Segovia

DSC_0081La relación de la música y los órganos con la Catedral de Segovia se remonta al siglo XIV, concretamente al año 1322 cuando se hace referencia, por primera vez, a los órganos situados en la Antigua Catedral (1120 aprox-1525). Los documentos conservados en el Archivo Catedral y en trabajos sobre la organería en Segovia, nos revelan el esplendor del que siempre ha gozado la música en la Catedral y que tan unida está a la solemnidad litúrgica del catolicismo.

Fue con el rey Enrique IV cuando se construyeron los órganos grandes en la Antigua Catedral, concretamente en 1473 por el maestro organista, Johan Cortexo, a los que se unían varios portátiles que acompañaban a las procesiones. Durante la contienda comunera, comenzada el 10 de octubre de 1520, el estado de los órganos se detalla como “quebrados y agujereados de escopetadas y otros tiros”.

Debido a la construcción de la actual Catedral, comenzada en junio de 1525, el Cabildo trasladó los órganos rescatados hasta el Convento de Santa Clara. En 1559, con las obras del templo avanzadas,  los dos grandes órganos de Cortexo y el elaborado por Machín de Guevara -1481- fueron reubicados en el coro de la nueva Catedral. En esta nueva etapa, el Cabildo ordenó que los organeros encargados del mantenimiento y reforma de los órganos accedieran al puesto mediante oposiciones, convocadas tras fallecimiento o rescisión de contrato.

A través de una de estas oposiciones, Francisco Correa de Araujo –Arauxo-, es nombrado organista de la Catedral de Segovia el 4 de mayo 1640 y su legado musical nos llega a través del tratado “Facultad Orgánica”, compuesto por 69 tientos –género flamenco-.

Durante la contienda comunera, comenzada el 10 de octubre de 1520, el estado de los órganos se detalla como “quebrados y agujereados de escopetadas y otros tiros”

Pasadas cuatro décadas, en 1684, la Catedral establece contacto con la familia Echevarría, de vital importancia para el desarrollo de la organería española durante el s. XVIII, mediante un contrato con Domingo Echevarría para aderezar los órganos. La relación de este apellido con la Catedral se perpetuará hasta 1847, con José Marigómez Echevarrría, como último organero de esta saga familiar vinculada a la realeza.

Respecto al estado de los órganos, el punto de inflexión llegaría en 1693, cuando el Cabildo inicia las consultas para seleccionar a “los Maestros de hacer Organos que se hallaren mas famosos” y para sustituir los instrumentos por unos nuevos.

Órgano de la Epístola            

epístola 1El primero en actualizarse fue el órgano de la Epístola. El Cabildo acordó el 7 de julio de 1700 hacer un órgano que se colocase en el lado de la Epístola y en agosto de 1702, bajo las órdenes de Pedro de Liborna Echevarría, el órgano fue entregado. Este instrumento forma parte de la organería castellana, tanto por su antigüedad y calidad como por su autor, nombrado “Organero del Rey” al año siguiente de asentarlo.

Pedro de Liborna asienta el órgano en lo alto del coro del lado de la epístola en una caja construida un año antes por el maestro ensamblador Francisco Zerrato. De este mueble se han conservado hasta la actualidad las trazas originales firmadas por ambos maestros. En 1708, De Liborna Echevarría actúa de nuevo en el órgano apeándolo y lo afina posteriormente, siguiendo la regla del gremio de hacerlo periódicamente cada 6 años

Pedro de Liborna siguió realizando las acciones necesarias sobre el órgano de la Epístola hasta 1716, última afinación documentada, a excepción del periodo 1713-1716, cuando Manuel Pérez Molero se encarga de afinarlo. Entre los años 1729 y 1746 el organero José Ortega fue el encargado de la conservación y de la incorporación de los fuelles, además de proponer el apeo del órgano, sin llevarse a cabo por diferentes motivos.

Una vez pasados 50 años de su construcción, en 1752-1753 se realiza otro “apeo y afinación” y se renuevan por completo los fuelles que, con toda probabilidad, se tratan de los actuales. En 1766 Santiago Casado dora la caja del órgano, que había permanecido “en blanco” desde su asentamiento.

Siguiendo la cronología, en el año 1769 el Cabildo Catedral de Segovia encarga a Pedro Manuel de Liborna Echevarría y José de Liborna Echevarría, hijo y nieto de Pedro de Liborna Echevarría, hacer el nuevo órgano del lado del Evangelio. Dentro del contrato se incluía la condición hacia ambos maestros de apear, componer y afinar el órgano de la Epístola. Este trabajo lo llevó a cabo en 1773 José de Liborna, trabajos que él mismo se encargaría de realizar de nuevo en 1779 y 1799.

Tras 11 años, en 1792 el organero Manuel Sanz realiza una importante compostura, apeo y afinación del órgano, cambia en 1795 el teclado original por uno de su autoría y toda la lengüetería de este instrumento. La última renovación del siglo se realiza en 1798 por el organero José Verdalonga.

Este instrumento forma parte de la organería castellana, tanto por su antigüedad y calidad como por su autor, nombrado “Organero del Rey” al año siguiente de asentarlo

Hay que saltar hasta el 1847 para que otro miembro de la prestigiosa familia de organeros Echevarría realizara labores de apeo y compostura del órgano, la única del siglo documentada. Fue José de Marigómez de Echevarría, sobrino de Josef Liborna Echevarría quien también supervisó las obras de subida del diapasón hasta los 19 metros para igualarlo con el del órgano del Evangelio. En ese año se propuso sustituir el órgano de la Epístola por el de la Iglesia del Convento del Parral, operación que no se llevó a cabo.

El siglo XIX supuso para el órgano de la Epístola un deterioro evidente y llegó a ser considerado por el organista del momento como “instrumento que no tiene cosa particular que llame la atención”. Ante esta situación, en el 1900 el Cabildo actúa para que no se eche a perder, aunque parece que no se realizó ninguna acción.

La situación económica, política y el desconocimiento del valor artístico de este instrumento lo relegaron al olvido hasta que en 1965, el organista Francis Chapelet, alerta de su posible pérdida. En 1966 y 1967 se realiza la reparación y puesta a punto por la firma Organería Española S.A., momento en el que se sustituye el antiguo varillaje de la mecánica de notas por uno de gusto industrial y se pone motor al órgano.

Más recientemente, en el 2009, el órgano fue restaurado, por última vez, por la empresa Taller de Organería Hermanos Desmottes S.L y la caja del órgano fue encargada a la empresa Restauroprograma Hispania S.L.

Órgano del Evangelio

_0007651En 1769 se inician los trabajos de un nuevo órgano para el lado del Evangelio, dentro del coro, gracias a la donación hecha por el Obispo de Segovia, Juan José Martínez y Escalzo. El Cabildo Catedral recurrió a Pedro Manuel de Echevarrría, aunque en la práctica será su hijo, José de Echevarría, quien realizara la construcción del órgano por la cantidad de 20.000 ducados.

La caja, que alcanza los 19 metros de altura, fue encargada al ensamblador y tallista madrileño Juan Maurat y, seis meses más tarde el 23 de junio de 1770, Santiago Casado, el mismo que doró la caja del órgano de la Epístola, presenta las condiciones para su decoración. Ambos trabajos fueron terminados en 1771 y, en 1773, José de Echevarría entrega el órgano al Cabildo y se le abonan los últimos pagos pendientes.

La  primera actuación de mantenimiento se llevó a cabo seis años después, por José de Echevarría y consistió en apear, limpiar y afinar el órgano del Evangelio y su opuesto, el órgano de la Epístola. Adentrados en el s. XVIII, tras la Guerra de la Independencia (1808-1814), el organero Tomás Risueño se dirige al Cabildo para dar a conocer el mal estado del órgano y, finalmente, la actuación se retrasa hasta 1822.

Pero fue en 1892 cuando el órgano del Evangelio fue objeto de una profunda reforma de la mano de Juan Otorel, cambiando en lo instrumental hacia una orientación romántica, aunque manteniendo la práctica totalidad del órgano de José de Echevarría.

Las intervenciones durante el siglo pasado fueron constantes aunque en aspectos concretos, y no fue hasta 1954 cuando se intervino a gran escala, con la instalación de un ventilador eléctrico y, hasta hoy, el mantenimiento es periódico, destacando su buen funcionamiento.

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4 Respuestas a “Los órganos de la Catedral de Segovia

  1. Hola, sería interesante leer algún dato más técnico sobre los instrumentos (disposición fónica, accesorios, presiones etc.)
    ¡Gracias!

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